Seis establecimientos de la comuna de San Felipe avanzaron a la segunda etapa del Programa Educativo Integral en Eficiencia Energética. Éste está siendo implementado en la Región de Valparaíso por la Agencia Chilena de Eficiencia Energética.

Un positivo balance acerca del trabajo que este año inició en seis establecimientos de San Felipe el Programa Educativo Integral en Eficiencia Energética, efectuó la coordinadora territorial para la Región de Valparaíso de esta iniciativa, Yanina Sagal, durante la actividad donde se anunció que estas unidades educativas pasaron al segundo nivel de intervención.

El programa lo ejecuta la Agencia Chilena de Eficiencia Energética y tiene por objetivo implementar medidas que contribuyan en el desarrollo pedagógico, energético y de relación con la comunidad, con acciones que tienen que ver con la elaboración de un banco de buenas prácticas, que desarrolla cada unidad educativa a partir de actividades dentro del aula, durante todo el año.

“La evaluación que hacemos es muy positiva, pues los colegios tuvieron un alto grado de compromiso y es así que todos cumplieron con las metas propuestas, lo que nos deja muy satisfechos y conformes con el trabajo realizado”, señaló la profesora Yanina Sagal, coordinadora territorial del Programa Educativo Integral en Eficiencia Energética en la Región de Valparaíso.

Destacó que a través del programa los establecimientos educacionales y jardines infantiles lograron desplegar iniciativas que no solo buscaban sensibilizar y educar en esta temática a los niños y niñas, así como a sus profesores, sino que además a sus familias.

En esa línea, un claro ejemplo de esta experiencia es el del Jardín Infantil Cuncunitas, que, junto al Sol Naciente, desarrollaron una estrategia que permitió involucrar a las familias, con experiencias internas y con la comunidad.

En el Cuncunitas, por ejemplo, la directora Paola Padilla explicó que se logró la formación del equipo medioambiental de los jardines VTF, con representantes de cada establecimiento, en el entendido que este trabajo merece no una experiencia aislada, sino una labor que se pueda proyectar y ampliar en su cobertura.

“Hemos implememtado varias experiencias, no solo con los niños, sino también con la comunidad. Tenemos un equipo medioambiental de los ocho jardines que dependemos de la DAEM, para que así podamos trabajar en la misma línea y hacer en conjunto mejoras en eficiencia energética”, señaló.

En la Escuela Almendral, en tanto, la labor está a cargo de la profesora de Ciencias Naturales y Ecología, Vanessa Bugueño, quien explicó que este primer año de trabajo el programa ha favorecido un enorme respaldo para el sello ambiental que tiene el establecimiento.