Desde hace dos años que el Ministerio de Energía con el apoyo de la Agencia de Eficiencia Energética lideran el programa de recambio de alumbrado público en todo el país. Con tecnología Led se proyecta avanzar hacia la Smart City.
El alumbrado público en Chile data de fines de la Colonia, cuando algunos pocos comerciantes pagaban para que sus locales fueran iluminados con faroles que ofrecían una débil luz. Luego declarado ya el primer cabildo eran los vecinos los que debían colocar una vela afuera de su casa. Pasaron los años y la situación no mejoraba afectando la seguridad. Algunos intentos privados a través de concesiones permitieron iluminar el centro capitalino, como la Plaza de Armas y alrededores, hasta que recién en 1921 se crea la Compañía Chilena de Electricidad que se hace cargo del alumbrado público.
Actualmente, las luminarias públicas son indispensables en todo Chile y para cumplir con este objetivo se busca que las alternativas sean lo más eficientes y sustentables posibles.
“En Chile se tiene un parque de alumbrado público estimado de 2.420.000 luminarias, siendo la tecnología predominante las luminarias de Sodio de Alta Presión. Sin embargo, durante los últimos años, han entrado fuertemente las Led, que además de ser en torno a un 50% más eficientes, tienen una mayor vida útil. Por tanto, conservando el rendimiento lumínico, entregan una mejor calidad de iluminación y reducen los gastos en mantenimiento”, señala la ministra de Energía, Susana Jiménez.
Agrega que “el alumbrado público representa un porcentaje significativo del gasto en electricidad que mensualmente realizan los municipios, por lo que al utilizar luminarias eficientes se disminuye el gasto mensual y se liberan recursos que pueden ser destinados a otras prioridades dentro del municipio”.
Adicionalmente, “al utilizar luminarias eficientes en el alumbrado público se está contribuyendo a la reducción del consumo energético total del país. Por otra parte, contar con mejores niveles y uniformidad de iluminación, permite que las personas tengan una mejor visión, generan una mayor seguridad y permite aprovechar los espacios públicos en las tardes y noches”, subraya la ministra Jiménez.
Sebastián Jure, gerente de Operaciones de la Agencia de Eficiencia Energética, plantea que hay dos aspectos principales a considerar: por un lado la calidad de las luminarias y su tecnología, y también el proyecto de iluminación asociado a estas luminarias, donde ambos deben cumplir con los estándares que se exigen por normativa para efectos de alumbrado público.
Explica que estos dos aspectos deben ser considerados en conjunto para poder implementar un proyecto que alcance de manera efectiva objetivos de eficiencia y sostenibilidad.
Coincide con la ministra Jiménez al decir que “un buen proyecto de iluminación pública permite a los municipios alcanzar importantes ahorros en sus presupuestos de alumbrado público, recursos que pueden redestinarse a programas sociales, por ejemplo”.
Ahonda Jure en que “aun cuando no se pueda modificar a través de un proyecto de este tipo la ubicación de los postes, sí es posible mejorar a través de la calidad misma de la nueva luminaria, de la orientación y ángulo con que éstas se ubiquen, la uniformidad lumínica, lo cual aporta a disminuir el denominado ‘efecto cebra’, que afecta la visibilidad de los usuarios, e incluso genera zonas de oscuridad entre postes”.
Importante ha sido el hecho de que si bien los proyectos de recambio de alumbrado público impulsados por la Agencia se han enfocado mayoritariamente en la iluminación vehicular, en razón de que efectivamente estos aportan una mejor calidad de iluminación “se obtuvieron resultados adicionales positivos relacionados con la recuperación de espacios públicos y la mejora en la sensación de seguridad de las personas de las comunas intervenidas ante vandalismo o delincuencia”, destaca Sebastián Jure.
Recambio masivo
El gerente de Operaciones de la Agencia de Eficiencia resalta que hoy las tecnologías, en particular las tecnologías de iluminación Led, están consolidadas y tienen un grado de madurez que les permite cumplir cabalmente con los estándares de iluminación y seguridad que se exigen en materia de alumbrado público, por lo tanto, su calidad y el tema tecnológico no están en discusión. “Además sus costos son competitivos, y en esto la Agencia de Eficiencia Energética y el Ministerio de Energía con sus iniciativas de recambio masivo de luminarias han sido clave en que en el país los precios de este tipo de luminarias hayan bajado considerablemente en los últimos años”, afirma Jure.
Ahonda el experto en que si bien las tecnologías de iluminación de sodio de alta presión han tenido una evolución en su tecnología y siguen siendo una alternativa, las luminarias Led, junto con un buen proyecto de ingeniería asociado al recambio de las luminarias mismas, ofrecen actualmente mejores posibilidades en términos de calidad y uniformidad lumínica en el contexto del alumbrado público vehicular.
“Esto es lo que hemos podido comprobar a través de nuestros proyectos de recambio de luminarias a lo largo del país”, sostiene.
En 2015 se dio el vamos al Programa de Recambio de Luminarias de Alumbrado Público. Este programa liderado por el Ministerio de Energía y la Agencia de Eficiencia Energética, considera el reemplazo de 205.000 luminarias existentes por nuevas luminarias LED, en 105 comunas a lo largo del país.
La ministra de Energía señala que la inversión es del orden de los US$ 100 millones. El programa se encuentra en ejecución y a la fecha se han recambiado 177.000 luminarias a cargo del Ministerio de Energía, a las que se sumarán 18.000 más, mientras que cerca de 10.000 están en proceso de recambio a través de la subdere”.
“A partir de 161.297 luminarias recambiadas y que cuentan con su estimación de ahorros realizada, se calculó un ahorro de 40 GWh-año, lo que en términos económicos significaría un ahorro anual de
$ 5.071 millones. Esto representa un ahorro de 47% de la energía del parque de luminarias recambiadas. Además, estas luminarias generan menos costos por mantención de equipos, lo que se traduce en aún más ahorros monetarios”, afirma la ministra Jiménez.
Sebastián Jure destaca que los recambios de luminarias realizados contemplaron principalmente tecnología Led. La Agencia ha colaborado con el ministerio en la instalación de 105.419 luminarias, beneficiando a 1.897.954 personas en 31 comunas de 10 regiones, con una inversión del total que ya asciende a US$ 61,3 millones.
El ahorro para el Estado se ve incrementado complementariamente por el programa de eficiencia energética en edificios públicos, donde en ministerios, hospitales y servicios se han cambiado antiguas ampolletas por luces Led.
En regiones
En regiones igualmente ha tomado fuerza esta iniciativa. Sebastián Jure señala que en algunos casos han sido los gobiernos regionales los que han aportado los recursos para desarrollar estos recambios, como es el caso de Arica y Parinacota, y Antofagasta. Otro caso particular es el de Villa Alemana, municipio que cofinanció el recambio de sus luminarias con fondos propios y fondos del Ministerio de Energía. “Pero además una serie de municipios a lo largo del país están realizando este tipo de recambio con fondos propios, en la mayoría de los casos tomando como modelo las bases de licitación que nosotros elaboramos para nuestros proyectos, lo que da cuenta de que en el país se está consolidando un modelo efectivo y probado de recambio de luminarias eficientes de alumbrado público”, destaca.
La ministra Jiménez ahonda en que los reglamentos de alumbrado público establecen requerimientos técnicos de acuerdo a los estándares internacionales utilizados en los países desarrollados. En este sentido, las luminarias de tecnología Led que se están incorporando cumplen con dichos estándares y además para las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, se debe cumplir con el Decreto Supremo N°43 del Ministerio de Medio Ambiente, que establece regulación para la contaminación lumínica, de forma de no afectar la protección de los cielos de observación astronómica.
Desafío: Hacia la Smart City
La ministra de Energía identifica la necesidad de continuar con la renovación de las luminarias existentes, que debería apuntar a que se recambien por nuevas luminarias más eficientes y, por otra, están los nuevos desarrollos que deberían considerar la incorporación de alumbrado público eficiente.
Por su parte, Jure subraya que a través del programa se demostró el ahorro obtenido con estos recambios tecnológicos y el tiempo necesario para recuperar la inversión.
El especialista considera que con estos antecedentes resulta interesante para los municipios analizar distintas opciones de financiamiento, lo que permitiría cubrir sectores de las comunas en que ya se trabajó o hacer foco en otras comunas que todavía no cuentan con esta tecnología.
Una innovación, a su juicio, sería hacer gestión de estas tecnologías implementadas para obtener el máximo potencial. “Dentro de esto entran los conceptos de telegestión y ciudad inteligente o Smart City, los que apuntan principalmente a gestionar el alumbrado público e incluirlo como parte de un componente activo para la toma de decisiones estratégicas en el desarrollo de un municipio o ciudad”.
Fuente: La Segunda
Foto: Álvaro González