La Agencia de Sostenibilidad Energética y Vivendio Iberoamérica realizaron la firma del Acta de Entrega de Obra (AEO) con el Hospital San José de Victoria, concluyendo la implementación de un proyecto de eficiencia energética cuya inversión ascendió a $100 millones.

Con la firma del AEO, que se realizó el jueves 23 de agosto en las dependencias del hospital, se dio por finalizada esta implementación y se da inicio al periodo de medición y verificación de los ahorros.

Esta Acta culminó oficialmente los trabajos de ejecución de las medidas de eficiencia energética, las cuales consistieron en la instalación de 3 quemadores eficientes asociados al cambio de combustible, mejoramiento del circuito hidráulico e instalación de 750 tubos LED.

La firma se realizó en presencia de (izquierda a derecha en la foto): Gerardo Méndez, jefe de Mantenimiento del Hospital; Cesar Manquel, profesional del Ministerio de Salud; Rubén González, jefe de proyecto de Vivendio Iberoamérica; Carolina Castillo, profesional de la Agencia; y de César Alveal, ITO de la Agencia.

“El haber cambiado los quemadores a gas para nosotros ha sido un gran beneficio, tanto desde el punto de vista de eficiencia como de funcionamiento de las instalaciones, ya que los años anteriores mi preocupación central durante el invierno era el buen funcionamiento de las calderas, que no se enfriara el petróleo, que tuviéramos los repuestos necesarios en caso de una falla, y el suministro constante del petróleo, que era petróleo 5. Este año ha sido diferente, porque ya no existe la preocupación de que el quemador vaya a fallar, que se vaya a enfriar el petróleo, que vamos a estar sin calefacción, y el mismo suministro del gas también ha sido mucho más expedito que con respecto a conseguir el petróleo 5”, señaló Gerardo Méndez.

Y agregó: “No se ha visto una diferencia en cuanto a confort dentro del edificio; todo lo contrario, el mismo hecho de que fallen menos las calderas y los quemadores hace que tenga menos reclamos, porque otros años, como vivía con diferentes pannes, tenía más reclamos también respecto al confort de los pacientes y de los funcionarios del hospital. Los operadores son los más contentos porque como están en turnos de 12 horas diarias, ellos vivían pendientes también del tema, sobre todo en la noches, cuando bajaba la temperatura, de que no fueran a fallar los calefactores, de que el petróleo tuviera una buena temperatura, porque en el fondo son los que más se veían afectados, porque todo el mundo les reclamaba”.