El complejo escenario que enfrenta el Medio Ambiente a nivel mundial, causado principalmente por los altos índices de emisiones de CO2, el uso descontrolado e ineficiente de la energía y de los recursos naturales y el aún débil compromiso con la eficiencia energética y el reciclaje, entre otros factores, ha inspirado a muchos profesionales para crear soluciones e innovaciones que ayuden a contrarrestar el impacto ambiental que las personas provocan con sus propios malos hábitos.
Un claro ejemplo lo protagoniza la empresa inglesa Pavegen, dedicada a la creación de tecnología limpia que busca crear energía sustentable y, al mismo tiempo, transformar la forma de pensar de la población acerca de la energía y su producción. Para esto, han venido desarrollando desde 2009 su proyecto estrella que consiste en el desarrollo de un prototipo que permite fabricar suelos o, como muchos los denominan “eco-baldosas”, que convierten la energía cinética perdida de los pasos en electricidad renovable.
Características de las eco-baldosas
La tecnología propuesta por le empresa británica Pavegen consta de dispositivos que, en su mayoría, son fabricados con materiales reciclados y, además, un 80% de las eco-baldosas son reciclables.
Otra de las principales características de este proyecto es que las pisadas no hunden el terreno debido a que estos “pisos inteligentes” bajan 5 milímetros con cada paso, una distancia imperceptible para el usuario.
Y ¿cómo se genera energía sustentable? Cada paso en las baldosas de 45 x 60 centímetros produce 7 watts, una cantidad mínima, pero los millones de pasos que recibe una avenida peatonal transitada al día, puede marcar la diferencia y, efectivamente, generar una fuente energética. Para alcanzar esto, los desarrolladores trabajan para conectar las plataformas a la red eléctrica.
Sólo por nombrar algunos ejemplos de aplicaciones de esta tecnología está la iluminación de espacios públicos y la activación de dispositivos electrónicos. La empresa Pavegen instaló un sistema de eco-baldosas en un campo de fútbol ubicado en Nigeria, país africano caracterizado por su enormes problemas en torno al acceso de la energía, con el objetivo de que mediante la suma de las pasos generados por los jugadores, se pudieran encender los focos que iluminan la cancha de fútbol. El propósito se logró.
Otra aplicación destacada es la que se llevó a cabo en Frankfurt, ciudad donde la empresa inglesa instaló azulejos en 6 locaciones diferentes. Cuando las personas saltaban, se generaba energía que encendía unas ampolletas LED y, posteriormente, se activaba un sistema que permitía sacar fotografías del momento del salto. Alrededor de 20.000 personas participaron y, finalmente, se alcanzaron a tomar 2.078 fotografías.
¿Te imaginas un futuro en el que las aplicaciones como las de Pavegen fueran alimentadas por los pasos colectivos de la población? Este escenario es, sin duda, uno de los propósitos más grandes de dicha tecnología y sería uno de los más beneficiosos para disminuir la contaminación medioambiental, evitar el incremento del calentamiento global, reducir los costos energéticos y económicos y desarrollar la eficiencia energética de forma masiva.
Fuente: Top-Ten