Para que no se disparen las cuentas de energía es básico adoptar algunas estrategias.

Heladas matinales y noches de frío. Estamos comenzando esa época en que la calefacción de los inmuebles es imprescindible, lo que conlleva un aumento en los gastos de energía y dinero.

Por ello, es importante aplicar la eficiencia energética, ya que –señala Cristián Yáñez, gerente de Eficiencia Energética y Construcción Sustentable de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT)– uno de los mayores consumos de energía en el hogar está asociado a la calefacción, por lo que cualquier ahorro en este sentido se traduce en menor gasto a fin de mes.

“Si lo tomamos a nivel-país, también disminuye la demanda energética y reduce la huella de carbono asociada a la producción de energía”, explica.

Asimismo, Diego Lizana, director ejecutivo de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, asegura que tener estrategias para aprovechar de mejor manera el calor producido por el sistema de calefacción elegido “podría producir ahorros de energía de entre 5% y 20%”.

Recomendaciones

Una de las principales pérdidas de calor se produce a través de los techos y muros de los inmuebles, por lo que hay que revisarlos. Hay una larga lista de tecnologías que se han ido incorporando en el aislamiento térmico en Chile: sistemas de aislación exterior de muros, termopaneles, nuevos materiales de aislación para techos, etc.

Las ventanas también son fuente de escape del calor, por lo que es recomendable instalar doble vidrio. Asimismo, es una buena medida poner cortinas gruesas, idealmente térmicas, en el interior y persianas o protecciones, en el exterior.

En muchos hogares, entre 25% y 30% de las necesidades de climatización se deben a las pérdidas de calor por filtraciones de aire. Es útil instalar sellos (silicona o cintas adhesivas) en puertas y ventanas.

Es muy importante también evitar la humedad en muros. En este punto son claves campanas de cocina o extractores de aire en baños.

Es imprescindible una ventilación adecuada; no más de 10 minutos en invierno, tiempo necesario para renovar el aire de una habitación.

Otra medida práctica es plantar cerca de los ventanales árboles de hoja caduca, es decir, que pierden sus hojas en invierno. Así su follaje protegerá del sol en verano y, en invierno, los rayos del sol entibiarán de manera natural el interior.

Si la casa está habitada la mayor parte del día, lo ideal es tener un artefacto con termostato y dejarlo a 20ºC constante para el día y 18ºC para la noche. Apagar y encender calefactores y estufas sin este elemento gasta más energía.

En términos de calefacción, hay nuevos sistemas que permiten aprovechar la energía de manera más eficiente como calefactores a pellets, calderas de condensación o sistemas split de aire acondicionado. Si bien pueden ser más caros al momento de instalarlos, el ahorro que se logra a la larga los convierte en una buena inversión.

Fuente: La Segunda