Uno de los eventos comerciales más importantes del mundo que reúne diversas ideas y proyectos relacionados con la infraestructura, gestión del tráfico, la movilidad inteligente y seguridad, Intertraffic, dejó a muchos seguidores de la eficiencia energética positivamente impresionados.

Dentro de la enorme variedad de innovaciones exhibidas en Amsterdam el pasado 5 de abril, la tecnología de 1 watt y el semáforo más eficiente del mundo fueron grandes protagonistas. Dicha tecnología desarrollada por la reconocida empresa alemana Siemens, utiliza módulos conductores LED digitales que eliminan la necesidad de las resistencias de carga y los elementos de conmutación que, hasta ahora, se usaban en los semáforos y consumían la mayor parte de la energía. En comparación con los 60 watts que llegaban a gastar las bombillas incandescentes, la electricidad que requiere cada uno de los semáforos eficientes puede reducirse a tan sólo uno o dos watts.

La idea representa una excelente opción para disminuir el significativo consumo energético que requieren los semáforos de tráfico, especialmente si tomamos en cuenta que estas instalaciones presentan un funcionamiento ininterrumpido, pero si hablamos de cifras o estadísticas tangibles, ¿a cuánto equivale el ahorro que se podría alcanzar aplicando la tecnología LED en semáforos?

BENEFICIOS DE LA IMPLEMENTACIÓN DE TECNOLOGÍA LED EN SEMÁFOROS

Si nos referimos a la emisión de dióxido de carbono, según información oficial entregada por la compañía alemana, podría evitarse la emisión de más de 6.000 kg de CO2 al año sólo si 55 semáforos utilizaran la tecnología de 1 watt. Por ejemplo, en el caso de una gran metrópoli como Berlín, la reducción de este tipo de emisiones contaminantes correspondería a 2.000 toneladas de dióxido de carbono adicionales y el ahorro en costes energéticos al año a 500.000 euros que equivalen a unos 388 millones de pesos chilenos.

Tomando en cuenta este ahorro económico y la reducción de contaminación medioambiental a partir de la eficiencia energética, vale la pena preguntarse ¿qué pasaría si en un futuro cercano los semáforos no fueran energéticamente eficientes, ecológicos ni sustentables? La respuesta es grave y refleja una necesidad urgente de comenzar a implementar este tipo de tecnologías en sistemas de tránsito. De no optar por semáforos “verdes” o eficientes, una ciudad como Berlín tendría que plantar alrededor de 2.000 árboles de hoja caduca para intentar compensar todas las emisiones de CO2 resultantes.

Por ahora, los primeros semáforos piloto se encuentran en marcha en la provincia italiana de Bolzano y en Bietigheim-Bissingen, ciudad cercana a Stuttgart, en el sur de Alemania. En el caso de Chile, la iniciativa podría implementarse a mediano plazo, ya que durante los últimos años los gobiernos están tomando medidas cada vez más innovadoras con respecto al uso y aplicación de tecnologías pro eficiencia energética, especialmente si el referente es Europa. Es por esta razón, que no está de más analizar la situación y tomar conciencia de los enormes y significativos cambios que su implementación podría causar en nuestra calidad de vida, al reducir la contaminación y permitir el ahorro de recursos y dinero en los presupuestos de las ciudades

Publicado por Top-Ten Chile.
Fuente: IambienteCities, Siemens, Mercado Solar y Estrategia.cl