Estamos ad portas de un nuevo aniversario de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, de nuestro cuarto año de existencia, y además, en plena discusión de la Ley de Eficiencia Energética. En este período, hemos sido testigos de grandes avances para lograr que la eficiencia energética sea conocida por toda la ciudadanía.
Hemos capacitado a más de mil profesionales en torno a la eficiencia energética, tenemos un registro de consultores a nivel nacional que día a día aumenta sus inscritos, contamos con 26 plantas/sitios que corresponden a 12 empresas diferentes que se han certificado en ISO 50001; además los programas de Conducción Eficiente y el Programa de Eficiencia Energética en Edificios Públicos (PEEEP) han logrado que desde el transporte y la edificación la eficiencia energética avance, a ellos se suma que hemos trabajado integrando conocimientos a nuestros estudiantes gracias al programa educativo integral, por nombrar sólo alguna de las áreas de trabajo actuales.
Nuestras áreas de trabajo (Industria y Minería; Edificación; Transportes; Medición y Verificación y Educación) cuentan con una cartera de proyectos que cubren gran parte de las actividades productivas y de servicios del país.
Sólo como referencia, la distribución del consumo energético en Chile, que se indica en el Balance Energético del Ministerio de Energía, deja en evidencia que son estos sectores productivos (Industrial-Minero, Comercial público y residencial; Transportes) los que más consumen energía y sobre los cuáles está trabajando la Agencia con estrategias para reducir el consumo, y además sumando un énfasis transversal en la educación y capacitación a todo nivel.
Los esfuerzos que se realizan hoy no son vanos. Los programas de eficiencia energética a nivel de industrias, empresas y residencial ayudan de manera significativa al país. En materia ambiental podemos decir que la Eficiencia Energética reduce las emisiones de CO2 a la atmosfera, disminuyendo la Huella de Carbono de los procesos y productos, además de mejorar la imagen que proyecta una empresa ante la comunidad al desarrollar procesos más limpios y sustentables.
En el caso de proyectos de gestión o recambio tecnológicos, los beneficios son inmediatos, dado que los costos de energía comienzan a disminuir o estabilizarse y los gastos de mantenimiento, especialmente los ligados a imprevistos, también experimentan un descenso.
Una buena gestión energética debe considerar un diagnóstico de la situación actual de la empresa, para luego -de acuerdo a su realidad- definir soluciones técnicas que según su envergadura se deberían implementar en corto, mediano y largo plazo, siendo recomendable apoyar el proceso con capacitación de la organización y un proceso de medición y verificación de los resultados.
Pero el desafío solo está iniciándose, como Agencia queremos ser el motor de cambio en materia de Eficiencia Energética a nivel nacional, desafío que nos motiva a seguir trabajando con fuerza y entusiasmo, en una temática donde la pasión por construir un mundo mejor nos moviliza a cada uno de los miembros de nuestra organización.. El desafío de la Eficiencia Energética es de todos.