Con éxito finalizó el primer año del curso de Eficiencia Energética que fue impartido a más de 50 internos del Módulo 5 de la Cárcel Colina II de Santiago. Con clases desde marzo a diciembre, se les entregó conocimientos teóricos y prácticos en temáticas de ahorro y uso de la energía que pretenden crear una mayor conciencia en esta área y, de paso, entregarles herramientas que les permitan generar un micro-emprendimiento.
La iniciativa es impulsada por el Núcleo Biotecnología Curauma (NBC) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Gendarmería de Chile con el apoyo de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética que buscan entregar una alternativa de reinserción social a reos de alto compromiso delictual.
De hecho, el Módulo 5 es el único en el país que cuenta con un programa ambiental certificado por el Ministerio de Medio Ambiente y es que gracias al manejo integral de residuos orgánicos -como lombricultura y compostaje- y de residuos sólidos mediante reciclaje y reutilización, se ha logrado inculcar una conciencia ambiental dentro del recinto penitenciario. No obstante, la eficiencia energética era una de las tareas pendientes.
Al respecto, el director del Núcleo Biotecnología Curauma, Rolando Chamy, explicó que este programa educativo “tendrá una duración de tres años, en los cuales se les seguirá impartiendo conocimiento en las áreas de eficiencia energética y energías renovables con la idea que puedan obtener un oficio y de este modo generar productos y servicios que los mantengan alejados de la reincidencia delictual. Y, al mismo tiempo, esta iniciativa se traducirá en importantes beneficios de ahorro energético para Gendarmería, gracias a la implementación de buenas prácticas por parte de los internos”.
Las temáticas abordadas hasta ahora han sido: demanda y consumo de energía, tipos y fuentes energéticas, facturas eléctricas, estacionalidad y temporalidad, consumos vampiros, entre otras.
Al respecto, Juan Alonso Pérez, profesional de NBC y docente del programa, explicó que durante 2015 se espera comenzar a realizar trabajos prácticos donde los internos conocerán el funcionamiento, por ejemplo, de ampolletas, tubos de iluminación eficientes, paneles solares a pequeña escala, entre otros.
Por Verónica Aliaga
NBC
Fuente: Prensa UCV