Columna de Opinión El Mercurio Ediciones Especiales

Juan Pablo Payero, jefe de Línea de Desarrollo de Industria y Minería AChEE

Conforme a las cifras expresadas en el Plan de Acción de Eficiencia Energética 2020 (Ministerio de Energía, 2013), la industria del papel y la celulosa se ubica dentro de los tres principales consumidores de energía dentro del sector industrial.

En este contexto, y teniendo en cuenta que el consumo del sector corresponde al 26% de la demanda de energía total del país, es necesario considerar la importancia de esta actividad industrial en términos del intensivo uso, tanto de combustibles como de electricidad, que requiere para el desarrollo de sus procesos productivos.

Las miles de toneladas de papel y cartón que se producen anualmente en nuestro país y la gran cantidad de energéticos utilizados para su fabricación evidencian el importante desafío que enfrenta la industria para disminuir su consumo de energía y aumentar la eficiencia operacional, reduciendo así los costos de producción y disminuyendo el impacto ambiental generado.

Herramienta de gran utilidad

Ante esta situación, la eficiencia energética no es solo una herramienta de gran utilidad. Las empresas que han incorporado la disminución de sus consumos energéticos en la operación han sumado una ventaja competitiva a su propuesta de valor, que con el tiempo significará mayor rentabilidad, posicionamiento y cuidado del medio ambiente.

Los Sistemas de Gestión de la Energía (SGE) se proponen en la actualidad como un instrumento necesario para optimizar el desempeño energético de las industrias del sector, permitiéndoles por ejemplo, a través de la implementación de la norma internacional ISO 50001, conocer la cantidad de energía utilizada en sus procesos y en base a ello impulsar su disminución, reducir costos económicos, emisiones de CO2 y potenciar su imagen corporativa a través de la certificación internacional, entre muchos otros beneficios.

Uno de los casos exitoso en esta materia es Papeles Bío Bío, empresa que ha trabajado en la medición, monitoreo y análisis del desempeño energético, integrando tecnología de medición, lectura y almacenamiento de datos, así como actividades de gestión diaria a nivel de áreas productivas. Papeles Bío Bío obtuvo la certificación en la norma ISO 50001 el 3 de septiembre de 2012 y se convirtió en la primera planta industrial en Chile en contar con un SGE certificado.

La Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE), en su misión de promover, fortalecer y consolidar el uso eficiente de la energía, ha trabajado por más de cuatro años en desarrollar competencias técnicas que apoyen la gestión de la energía, difundir metodologías que ayuden a las empresas a reducir sus consumos energéticos, elaborar guías y manuales que permitan transmitir adecuadamente el conocimiento generado y respaldar técnicamente las iniciativas del Ministerio de Energía, como brazo implementador de las políticas públicas en esta materia.

Líneas de apoyo

La agencia (lyc.agenciase.org) pone a disposición del mercado, a través de sus líneas de apoyo y concursos, la posibilidad de desarrollar estudios partiendo de etapas tempranas, implementar tecnologías eficientes, impulsar la certificación de Sistemas de Gestión de la Energía y promover el desarrollo de proyectos de cogeneración, entre muchas otras alternativas.