Columna de Opinión publicada en Revista Induambiente edición Mayo-Junio 2015

Sin duda el uso de energía –en todas sus formas– ha sido la causa principal del cambio climático, ya que la quema de combustibles fósiles genera las mayores emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Es por esto que urge hacer un cambio profundo en la manera de generar y consumir la energía. El uso de energías renovables no convencionales (ERNC) y tecnologías de alta eficiencia en plantas convencionales ya no son opción, sino una necesidad que se está convirtiendo en una obligación.

Pero, ¿por qué generar más si puedo incorporar eficiencia energética en los procesos productivos y con ello requerir la misma o menos energía para producir más productos? En los países comprometidos con esta problemática, la eficiencia energética es hoy por hoy una herramienta fundamental en las políticas de freno al cambio climático, ya que se ha demostrado que con buenas prácticas podemos obtener los mismos bienes y servicios utilizando una menor cantidad de recursos asociados. Ello se puede lograr gracias a la mejora en la gestión de la energía y al aprovechamiento de energía residual como ocurre en la cogeneración, entre otras opciones.

En este sentido, la eficiencia energética es la forma más rápida para reducir las emisiones, mejorando además la competitividad y sustentabilidad de los países. Por esto es relevante que hoy se esté elaborando en Chile una Ley de Eficiencia Energética que busca optimizar el uso de de este recurso a nivel nacional, especialmente en aquellas industrias que por su naturaleza demandan grandes volúmenes.

El desafío es que las empresas vean a la eficiencia energética como un aliado en la toma de decisiones, un apoyo en la reducción de consumo energético, así como en el control de costos, mejoramiento de las relaciones con la autoridad y la comunidad. Las que primero logren incorporarla de manera inteligente serán las que sacarán mayores réditos.

Por ello es que la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE) se encuentra trabajando con los distintos sectores con el fin de reducir la intensidad en su consumo energético; consolidar el uso eficiente de la energía como una oportunidad de desarrollo sustentable para el país; mejorar el capital humano y capacidades del sector productivo en esta materia; y poder demostrar a través de la medición y verificación de proyectos de eficiencia energética implementados, que las inversiones en este campo generan excelentes negocios.