El cambio climático cada vez tiene más fuerza. No queda otra que adaptarse. Por ello, las naciones están haciendo unos esfuerzos monumentales para encontrar formas novedosas que permitan hacer del mundo un lugar mejor. Una de esas soluciones corresponde a las siglas EE o preferiblemente, Eficiencia Energética. “Cumple a la perfección los tres principales criterios que ha de tener una política energética: Seguridad del Suministro, Competitividad y Respeto Medio Ambiental”, así lo explica Darío Pérez, gerente de Eficiencia Energética de Latinoamérica. La empresa para la que trabaja, Creara, lleva desarrollando proyectos en el Mercado Chileno desde hace cuatro años. “Prueba de ello es que hemos desarrollado proyectos desde el año 2010 en el país”, agrega.
Uno de los países que está llevando a cabo un mayor esfuerzo en ese cambio, o mejor dicho, en esa evolución forzosa es Chile. Empresas españolas como FCC Construcción se han embarcado en un sinfín de proyectos desde hace dos años que abarcan todos los ámbitos de la construcción. Desde instalación de placas solares a la edificación residencial.
Chile es un país donde urge implementar políticas energéticas que aumenten la producción para satisfacer la demanda creciente de energía fruto de su crecimiento económico. Pero además, su particular geografía hace que el transporte de la misma sea algo muy complejo.
Eso supone desde obras civiles como carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, obras hidráulicas o túneles, además de proyectos relacionados con la edificación residencial y no residencial. Para ser más académicos, la llamada eficiencia energética trata el conjunto de acciones que permiten optimizar la relación entre la cantidad de la energía consumida y los productos y servicios finales obtenidos. Por eso, ser eficientes con el uso de la misma significa “hacer más con menos”.
Algo que siempre se ha confundido con la idea de ahorrar energía. No tiene nada que ver, ya que eso sería dejar de utilizarla o consumir menos de ella. El asunto no va por aquellos caminos que pretenden que seamos austeros también con el consumo de la energía, sino usar lo mismo de una manera más eficiente. Algo que nos permite realizar todas nuestras actividades con un ahorro de dinero significativo que produce ventajas en términos también medioambientales. “Debemos entender que la eficiencia energética es lareducción del consumo de energía sin disminuir nuestra calidad de vida. En definitiva, es lograr hacer las mismas, e incluso más actividades pero consumiendo menos”, asevera Diego Lizana, director de la Agencia Chilena de la Eficiencia Energética.