(Artículo publicado el 31 de diciembre en Cuerpo C, El Mercurio)
“En materia de eficiencia energética, no sirve de mucho contar con las últimas tecnologías de alumbrado público si no se tienen las condiciones ni competencias para mantenerlas, para instalarlas, para cuparlas, para hacer con ellas una evaluación”.
Esa fue una de las conclusiones de los expertos que trabajaron en el Programa de Mejoramiento de la Eficiencia Energética en el Alumbrado Público. Esta iniciativa, iniciada en 2008 y que concluyó el 11 de diciembre pasado, fue desarrollada por el Gobierno de Chile y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Dentro de las conclusiones se definió que no porque una luminaria sea avanzada
en tecnología va a servir para cualquier aplicación de alumbrado público. Hay que evaluar y ver cuál es la más adecuada, la que implica menor mantenimiento, la que presenta menos impacto”, explica Alexis Núñez, jefe del Área de Edificación de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE).
Recambio tecnológico
En una primera etapa, el Programa de Mejoramiento de la Eficiencia Energética en el Alumbrado Público se enfocó en el recambio tecnológico de luminarias. Un panel de expertos realizó una evaluación de cuál era la mejor tecnología para este recambio.
Los integrantes en forma unánime concordaron que más que seleccionar una tecnología en particular, lo que correspondía era desarrollar un método de análisis y evaluación que permitiera seleccionar luminarias que cumplieran con determinadas exigencias mínimas. Ello ya que luminarias de una misma tecnología pueden presentar grados de eficiencia muy diferentes.
Con estos antecedentes, se reemplazaron 4.000 luminarias en 4 comunas vulnerables de Chile: Coelemu, Purén, Pitrufquén y Porvenir. El 80% de nuevas luminarias que se cambiaron correspondieron a unidades de sodio de alta presión. Con el recambió se midió la disminución del consumo.
Se obtuvo cerca de 24% de ahorro. Pero las autoridades se encontraron con una dificultad.
Falta de competencias
“A raíz de este programa se evidenció el déficit de competencias sobre tecnología de alumbrado público de parte de los municipios”, señala Alexis Núñez. Entre otras deficiencias, las autoridades notaron falta de personal capacitado para el manejo de proyectos de reemplazo de las luminarias.
También falta de personal capacitado que permitiera la correcta operación y mantenimiento de los sistemas de alumbrado. Y además desconocimiento del parque de luminarias existentes y de las tarifas eléctricas y su aplicación en la facturación del consumo de los sistemas de alumbrado público.
Un tema más que importante si se considera que el alumbrado público representa un enorme porcentaje de los gastos de las municipales chilenas.
A raíz de estas carencias de formación en las municipalidades, en el año 2010 se inició otra iniciativa:
el Programa de Capacitación para Municipalidades en Temas de Eficiencia Energética en el Alumbrado Público.
“Con especialistas en el tema de la Universidad Católica de Valparaíso, se redactaron contenidos de cursos sobre conceptos básicos de iluminación, alumbrado público, tarifas y también evaluación de proyectos. Se logró una coordinación intersectorial, entre otros, con el Ministerio de Energía, la Superintendencia de Electricidad y Combustible, Subdere, el Ministerio de Desarrollo Social y la Asociación Chilena de Municipalidades”, explica Alexis Núñez.
Finalmente, este programa logró capacitar a 120 funcionarios de 62 municipios, abarcando 7 regiones del país. Se trató de cerca del 18% del total de los municipios.
En el 2013 se cerró la fase de formación de competencias en alumbrado público con el seminario “Políticas de Eficiencia Energética”, realizado el 11 de diciembre pasado.
En él se realizó un resumen de los dos proyectos, tanto del de recambio tecnológico, como del que abordó la capacitación a los funcionarios municipales. Primeramente, se evaluaron los resultados del recambio tecnológico de luminarias.
Nueva normativa
“Ese programa tuvo la particularidad de que generó una necesidad: contar con una normativa técnica actualizada, con una reglamentación de alumbrado público acorde con la evolución de la tecnología.
En este momento, esta reglamentación está para firma del ministro de Energía”, señala Alexis Núñez.
Por otro lado, la formación de capacidades de funcionarios municipales evolucionó en un trabajo que se va a realizar con el Ministerio de Energía y que tiene que ver con términos de referencia estandarizados.
Además, se trabajará en un programa de capacitación continua, a través de la Subdere. También se elaborarán documentos técnicos de apoyo que entreguen a las municipalidades bases técnicas para licitación, medición y verificación de alumbrado público.