El uso del modelo de negocios Esco es una de las tendencias que está tomando fuerza en los centros comerciales, supermercados y multitiendas, donde se destacan las luminarias LED y los centros de control automatizado.
Ahorros de hasta 70% en el consumo energético han experimentado los centros comerciales con el recambio de tecnología en sus sistemas de iluminación, que considera el reemplazo de luminarias dicroicas incandescentes y de tubos fluorescentes, haluros y lámparas PL a productos LED, según destacan a Revista ELECTRICIDAD los especialistas y actores en la materia.
Este es un ejemplo del avance en iluminación industrial dentro del sector del retail (grandes tiendas, centros comerciales y supermercados), donde la tendencia es acudir al modelo de negocios Esco (Energy Services Companies) para implementar el recambio tecnológico de la iluminación.
De acuerdo a los especialistas consultados por este medio, las iniciativas implementadas en iluminación son claves para disminuir el consumo energético en el retail, pues este ítem es el segundo en relevancia después de la climatización.
Ahorros
La introducción de tecnologías de iluminación LEED en el retail, responde a la necesidad de disminuir los costos asociados al consumo de energía, como explica Romina Cid, gerenta de Asuntos Gremiales de la Cámara Chilena de Centros Comerciales A.G., quien resalta el esfuerzo que viene realizando el sector desde hace varios años en mejorar su desempeño energético.
“Una luminaria fluorescente tradicional puede ser reemplazada por una LED con prestaciones similares en cuanto a luminosidad, que consume cerca de un 50% menor de potencia eléctrica, a esto se suma que en algunos casos se pueden efectuar mejoras notables de confort para los usuarios en cuanto a calidad y cantidad de la luz”, sostiene la ejecutiva.
Según Camilo Rodríguez, director de Innovación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo (UDD) “la disminución del costo de la electricidad por la sustitución de luminaria LED corresponde a un 60-70%”.
“La reducción del costo operacional así como la posibilidad de convertirse en empresas con algún tipo de certificación son parte de las razones para su rápida incorporación. En Chile ya se encuentran empresas de retail con certificación o en proceso de certificación LEED (acrónimo de Leadership in Energy & Environmental Design), donde el cambio del tipo de iluminación a LED o en pruebas con focos de inducción magnética, han sido procesos sumamente importantes”, indica el académico.
Otra tendencia de las nuevas tecnologías de iluminación son los sistemas de control automatizado, como indica Juan Pablo Payero, jefe del Área Industria y Minería de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética: “este recambio tecnológico se está haciendo cada vez más inteligente con sistemas de control de la iluminación que ahora se integran hasta con smartphones para poder lograr un uso más eficiente para reducir el consumo energético”.
Esto es compartido por Romina Cid, quien agrega que en los centros comerciales “ya es común contar con sistemas de control centralizado y temporizadores para una correcta gestión de la energía en iluminación, lo que permite hacer un uso más eficiente de la energía, mediante el encendido y apagado de artefactos según sus demandas operacionales”.
Camilo Rodríguez señala que, además de la sustitución por las nuevas tecnologías lumínicas, “se ha puesto especial énfasis en el área del monitoreo del consumo energético a partir de sensores, pues existen empresas que ofrecen servicios para conocer patrones de utilización y sistemas de mapeo en tiempo real para conocer el consumo localizado”.
Modelo Esco
El rol del modelo de negocio Esco también se abre paso en el retail, toda vez que “es la nueva etapa en la iluminación industrial. Atrás queda el modelo de comprar e instalar las luminarias, con empresas que ahora lo hacen porque el costo de inversión, bajo ese modelo, es cero”.
Explica que el modelo Esco consiste en empresas de servicios energéticos “que apoyan las inversiones de eficiencia energética en clientes públicos o privados, pagándose principalmente por los ahorros generados en los edificios o instalaciones intervenidos”.
Héctor Arellano, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Eficiencia Energética (Anesco A.G.) señala que los sistemas de iluminación “son amigables con el modelo Esco porque tienen una rentabilidad de recambio masivo de luminarias bastante corto, lo que incentiva el desarrollo de estos proyectos en los sectores industriales”.
“Para el modelo Esco resulta simple verificar los ahorros porque el protocolo internacional de medición y verificación establece varias alternativas para generar uno de estos planes y, en el caso de la iluminación, se pueden hacer de manera puntual, estimando un consumo energético antes y después de un recambio de luminarias”, plantea el ejecutivo.
Fuente: Revista Electricidad