Universidades e institutos de todo el mundo, de países como Indonesia, Inglaterra o Alemania, han incorporado la sustentabilidad como parte de la cultura corporativa, esto les permite identificar las mejoras necesarias a realizar, en base a un estándar internacional. ¿Qué falta en Chile para implementarlo?
El ranking UI Green Metric, análisis que elabora anualmente la Universidad de Indonesia, destacó las universidades más sustentables alrededor del mundo, siendo las más verdes las casas de estudio inglesas. En su último reporte de 2016, de las 516 universidades evaluadas, 53 latinoamericanas aceptaron el desafío, destacando a Colombia con 21 universidades y Brasil con 14. De Chile fueron solo 2 las que se inscribieron y evaluaron, la Universidad Católica que ocupó el puesto 349 y la Tecnológica Metropolitana en la casilla 441.
En Chile hay señales que muestran cómo las universidades e institutos profesionales están asumiendo este compromiso con el medio ambiente, por ejemplo, actualmente hay instituciones que se están certificando en el Acuerdo de Producción Limpia – Campus Sustentable. En ese contexto hay esfuerzos interesantes, como por ejemplo hay instituciones que han desarrollado sistemas de monitoreo en línea de sus consumos energéticos, pudiendo optimizarlos e identificar las ineficiencias. En el ámbito académico también se están incorporando asignaturas y contenidos para abordar en la formación general y específica temas de sustentabilidad, eficiencia energética e hídrica, gestión de residuos, cambio climático, entre otros.
Para Jessica Miranda, jefe Línea Desarrollo Educación de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, “hoy en día la educación en energías sustentables y eficiencia energética se está visibilizando como un contenido formativo relevante, desde la perspectiva de la formación del ciudadano y el consumidor del siglo XXI, el que esperamos sea consiente del impacto que el uso irracional de la energía, en especial, la proveniente de fuentes fósiles, genera en el entorno, en las opciones de desarrollo, en la productividad y en el futuro sustentable del país”.
En cuanto a la gestión de la sustentabilidad, hay que avanzar hacia una mirada de más largo plazo en las inversiones, evaluando la disminución de los consumos de energía y agua, así como la disminución de la emisión de gases contaminantes. Por ejemplo, la experiencia muestra que el solo hecho de medir los consumos puede llevar a un ahorro de un 20% del consumo eléctrico de un edificio.
Iniciativas
La Agencia Chilena de Eficiencia Energética desarrolla asesorías energéticas para incorporar la eficiencia energética en la formación académica que ofrecen las diversas casas de estudio, desde universidades, Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales. Esta asesoría es un proceso de trabajo en conjunto con los equipos de los programas académicos para hacer una evaluación, una propuesta de implementación de cambios para incluir de manera coherente con el perfil de cada programa la eficiencia energética.
A través de este programa, la eficiencia energética se expresa en cambios tecnológicos, pero principalmente en un cambio cultural, en cuanto a la relación con la energía, en dejar de considerarla solo un gasto y descubrir cómo gestionarla y optimizar la relación entre la energía gastada y los bienes y servicios producidos.
Fuente: Publimetro